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Limache. Director de coro adulto fue desvinculado por denuncia de acoso sexual.

Trece años después de que habrían comenzado los primeros indicios de acoso sexual, Ivanna Terrezza Escobar (22) se atrevió a denunciar a su exprofesor en la Casa de la Cultura de Limache, quien hasta este miércoles, ejercía sus labores en el recinto como director del Coro de Adultos.
La joven hizo la denuncia en la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisexme) de la Policía de Investigaciones (PDI) de la Región Metropolitana, donde actualmente vive, porque prefirió trasladarse hasta este lugar, para intentar superar en parte lo ocurrido.
Ivanna Terrezza cuenta que las insinuaciones de índole sexual del hombre comenzaron cuando ingresó a la Casa de la Cultura limachina. "Yo llegué al coro a los 9 años y ya de los 9 años me adoptó como su favorita. Me sentaba al lado, me decía 'mi chiquitita', 'mi perrita'. Tiene como una fijación con las niñas", dice.
A estos episodios, se habrían sumado otros en instancias donde se encontraban más personas presentes. "En los asados de despedida de año del coro, me agarraba de la cintura y me tiraba para donde estaba él. Me decía que yo no podía tener pololo, que cuando tuviera pololo iba a pasar a ser una niña fea", recuerda.
La víctima agrega que el profesor la sentaba en sus piernas. "La gente miraba incómoda, pero nunca hizo nada porque me imagino que le tenían miedo. El tipo era violento y tenía mucha fuerza. A veces me tomaba en brazos como para decir 'mira que soy fuerte'", detalla.
Estas situaciones se mantuvieron hasta que cumplió los 13 años, y la joven se dio cuenta que las actitudes del hombre eran de índole sexual; de hecho, en esa etapa de su vida, Terrezza notó que la forma de abordarla fue más notoria.
"Me citaba sola, me hacía pararme y me abrazaba por atrás y me apretaba contra él. Una vez me hizo tocarle encima de la guata, como por debajo de la polera. Ahí me comencé a incomodar y me alejé. Siempre tenía esos acercamientos incómodos o me olía el pelo. Siempre tenía esos acercamientos súper cochinos y con ruidos", especifica.
Ivanna Terrezza comenta que después de este "delirio místico", recordó que el profesor en varias ocasiones le habría expresado directamente que quería tener relaciones sexuales con ella.
"Este tipo me decía que cuando yo cumpliera 18 años nos íbamos a juntar para concretar", dice. Con los años, sin atreverse a hablar, la joven asegura que lo único que desea es que no le vuelva a ocurrir esto a otra menor de edad, porque es algo que marca para toda la vida.
En su caso, aunque ha podido entablar relaciones sentimentales sin problemas en su vida adulta, reconoce: "Me pasaba películas que me iban a forzar, pero afortunadamente mis parejas siempre me han respetado"


Noticia de www.soychile.cl